miércoles, 22 de diciembre de 2010

Nostalgia

 Nostalgia,
cual almendrón amargo de principios de febrero;
dulce, como la sandía;
como la semilla sembrada con ilusión
en una maceta, por una inocencia temprana;
fresca, como la brisa del mar
aventando los ánimos sobre la arena cálida;
gris perla, como el cielo encapotado en otoño.

 Nostalgia,
el recuerdo perdido y ahora encontrado;
la ilusión de un niño;
la sonrisa, cálida caricia de esos labios
antaño besados;
unas manos mesando el pelo;
aquel rincón secreto donde se escondía el deseo.

 Nostalgia de un ayer, de un lugar, de un ente...

 Nostalgia,
que no atormenta,
sino que aviva
las ansias por llegar,
por abrazar,
por tener un pedazo de ti
más cerca,
casi rozando
tu piel.

martes, 14 de diciembre de 2010

Mi tormenta

 Sigue el tormento, atizando el fuego interior de inseguridades, ligeras ilusiones idas a menos, corroidas, doloridas; pedir  sin tener contestación, sin exigir, suplicar un reconocimineto absurdo, inexistente.

 No merecer ni una mirada, ni una palmadita en la espalda; bien, maravillosamente bien por ti; hablar con la boca grande, en vez de callar y escuchar, correr tanto que adelantas los acontecimientos (que nunca sucederan, bocas); y sigues sin aprender a aparender, nunca aprenderás...

 Una y otra vez te repites: No volverá a suceder. Y sin embargo... Come fango, todos los días del año son un error en tu vida, todos los días del año no deberían haber sucedido, y sin embargo, suceden...

 Dando e impartiendo consejos, que para mi no quiero; mierda de filosofía. Tropezando, dando trasquilones, saltando todo a la torera, con estilo, cierto, pero sin sentido. Una vida sin sentido.

 Una vez más, me dejo hundir en el pozo de mi altivez.