viernes, 27 de agosto de 2010

Abandono

 El amanecer corría tras las agujas del reloj
mientras, tus caricias me despertaban
suavemente, era la hora de partir
a ningún lugar, lejos de tí
la agonía me cubriría
lentamente, negrura espesa
niebla, de soledad maldita.

 Te soñaré despierta
en otros brazos, durmiendo y moriré
lentamente, rodeada de mi soledad
negra, espesura inmensa
de dolor aún sabiendo
que me abandonas, nunca
olvidaré este amor.

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